
La Dirección de Proyectos exige que el Project Manager (PM) sea esa persona que guíe al equipo y asegure el cumplimiento de los objetivos definidos. Esta tarea requiere un conjunto particular de habilidades, lo que nos lleva a la pregunta fundamental sobre el liderazgo: ¿Los líderes nacen o se hacen?.
Este dilema ha sido ampliamente debatido, y la ciencia ofrece perspectivas complementarias que nos ayudan a entender la complejidad del liderazgo:
- El Impacto del Entorno (El Líder se Hace)
Diversos estudios han demostrado que el contexto social y las vivencias son cruciales en la formación de un líder. El entorno va forjando la personalidad, desarrollando una serie de competencias y habilidades blandas que son esenciales para asumir un rol de liderazgo (J. Gallo, 2023). Desde esta óptica, el líder se transforma y desarrolla a lo largo de toda su vida, dependiendo de sus experiencias y las decisiones que toma. La enseñanza y la transferencia de conocimientos sobre habilidades interpersonales son, por lo tanto, herramientas fundamentales para el crecimiento del liderazgo; no te pierdas El factor humano en la dirección de proyectos, donde ya profundizamos sobre ello.
- La Predisposición Genética (El Líder Nace)
Desde una perspectiva científica más profunda, la epigenética (introducida por Conrad Waddington en 1942) sugiere que no todo es experiencia post-natal. Esta rama de la Biología estudia cómo las interacciones entre los genes y el ambiente (incluso el ambiente interno de la madre gestante) regulan la expresión genética.
Estudios recientes indican que el estilo de vida y el bienestar emocional de la madre durante el embarazo pueden influir en la capacidad de aprendizaje y desarrollo cognitivo del bebé (Lozano, 2015).
Si bien puede existir una predisposición genética, esta base debe ser moldeada por la experiencia y la educación. El PM eficaz no solo desarrolla sus habilidades, sino que también sabe adaptar su enfoque a cada situación y persona. Por ello, el conocimiento y la aplicación flexible de diferentes enfoques son esenciales; no te pierdas cómo aplicar cada enfoque: Estilos de Liderazgo: La Clave para un Project Manager Exitoso.
El Liderazgo en la Práctica
Si bien hemos establecido que el liderazgo es el resultado de la predisposición genética y la experiencia vital, en la Dirección de Proyectos, lo más crucial es la capacidad del Project Manager para adaptar su estilo de liderazgo a las necesidades específicas de cada miembro del equipo.
Un líder eficaz entiende que no puede aplicar el mismo enfoque a un experto senior que a un novato junior.
A continuación, analizaremos los 3 tipos de liderazgo directo más comunes en la gestión de proyectos, según el marco del PMI, en función del grado de delegación y la madurez del colaborador:
- Liderazgo Directivo: Alta supervisión, baja delegación. Ideal para miembros con baja madurez o inexperiencia.
- Liderazgo Participativo: El líder involucra al miembro del equipo en la toma de decisiones, aprovechando su madurez creciente.
- Liderazgo Delegativo: Baja supervisión, alta delegación. Ideal para miembros con alta madurez y autonomía.
En nuestro caso contaremos con Priscilla que es la líder del proyecto y tiene dos miembros clave con distintos niveles de experiencia: Karina, una novata y Peter, un miembro senior.
♦ Liderazgo Directivo (Con Karina – La Junior)
Karina se une al proyecto como junior en el manejo de métricas de calidad. Inicialmente, al participar en las reuniones generales, su inexperiencia genera confusión en el equipo (Peter se queja de su exceso de preguntas).
Acción del Líder: Priscilla recapacita y adopta un Liderazgo Directivo para con Karina, asumiendo la responsabilidad de su desarrollo:
Características:
- Establece estándares (qué hacer, cómo hacerlo, en qué formato).
- Brinda instrucciones específicas y detalladas.
- Implementa un seguimiento constante (reuniones 1:1 previas a las grupales) para asegurar la calidad de los entregables y el perfeccionamiento profesional.
Resultado: Aunque es un estilo que consume más tiempo del líder, le permite a Priscilla utilizar sus habilidades interpersonales para desarrollar a un miembro del equipo en una etapa inicial.
♦ Liderazgo Delegativo (Con Peter – El Senior)
Peter es un miembro senior, clave para el equipo, con quien Priscilla ha trabajado en múltiples proyectos y goza de su plena confianza.
Acción del Líder: Priscilla aplica un estilo de Liderazgo Delegativo.
Características:
- Delega tareas de definición a Peter «a ojos cerrados».
- No requiere supervisión constante; solo realiza checkpoints esporádicos.
- Confía en la iniciativa y amplio conocimiento de Peter sobre el negocio para la definición de estrategias, parámetros, objetivos y plazos.
- Manejo de Conflictos: Utiliza sus habilidades de resolución de problemas para abordar la queja de Peter sobre Karina, recordándole su rol de co-líder para generar confianza y gestionar conflictos pacíficamente.
Resultado: Priscilla se dedica a la observación y supervisión a distancia, liberando su tiempo para otras tareas de dirección, mientras Peter avanza con autonomía.
♦ Liderazgo Participativo (Con Karina – La Desarrollada)
Dos años después, Karina participa en un nuevo proyecto similar y su nivel de madurez sobre el tema ha aumentado significativamente; ya puede incluso hacer mentoring a otros.
Acción del Líder: Priscilla Cambia su estilo a Liderazgo Participativo.
Características:
- Karina ya no necesita una guía exhaustiva.
- Priscilla aprovecha la madurez y competencias de Karina.
- La involucra en actividades de definición de parámetros, tiempos y entregables, tomando en cuenta su opinión.
- Se genera un ambiente de libertad con una guía presente; Priscilla mantiene la decisión final, pero valora el input de su colaboradora.
Resultado: Se incentivan los buenos resultados al generar un ambiente de confianza y aprovechar las capacidades de un miembro del equipo que ha evolucionado.
Conclusión
La gestión efectiva de personas en proyectos concluye que el liderazgo es el resultado de una interacción constante entre la predisposición innata y el desarrollo continuo. Mientras la ciencia nos proporciona las bases, la práctica nos enseña la regla de oro: la adaptabilidad.
El ejemplo de Priscilla con Karina y Peter demuestra que el Project Manager eficaz es un líder situacional que no se adhiere rígidamente a un único estilo. Su éxito radica en la habilidad para diagnosticar la madurez del colaborador y aplicar el enfoque adecuado:
- Se requiere Liderazgo Directivo para el desarrollo inicial del talento y la gestión de la inexperiencia (Karina junior).
- Se aplica Liderazgo Delegativo para empoderar y confiar en la autonomía y conocimiento de los miembros senior (Peter).
- Se utiliza Liderazgo Participativo para capitalizar la madurez y la experiencia adquirida, involucrando al colaborador en la definición de parámetros (Karina desarrolladora).
En definitiva, la Dirección de Proyectos exige que el PM domine el arte de cambiar de estilo y utilice herramientas clave como la observación, la retroalimentación (reuniones de desempeño) y la gestión de conflictos para maximizar el potencial de cada individuo. El liderazgo no es un rasgo fijo, sino una decisión diaria para guiar al equipo hacia el éxito del proyecto.









