La trampa de la unicidad: tu proyecto NO es tan especial

una persona frente al computador, pensando que el proyecto es único, pero generando sobrecostos

Un estudio de 1.300 iniciativas TI prueba que cada punto de “unicidad percibida” infla los costos en 5 puntos porcentuales. Antes de que la ilusión de ser irrepetible devore tu presupuesto intenta mira tu proyecto evitando (o al menos reduciendo) el sesgo de unicidad.

Hace unos meses Bent Flyvberg de la Universidad de Oxford, con quien he intercambiando interesantes correos electrónicos, junto a algunos colegas publicó el artículo The Uniqueness Trap en la prestigiosa publicación Harvard Business Review. Quiero recordar que Flyvberg es un experto en materia de análisis de desempeño de proyecto, tanto en el sector público como privado; cuenta con una amplia base de análisis.  Lo he referenciado en un par de oportunidades en este sitio, con su publicación: Why your IT Project may be riskier than you think (referenciando los proyectos Cisne Negro) en 2011, y más recientemente con su artículo en el que analiza el comportamiento de los sobrecostos y la distribución (del tipo cola larga) que estos siguen, The Empirical Reality of IT Project Cost Overruns: Discovering A Power-Law Distribution.

En su último articulo (marzo-2025), The Uniqueness Trap (la trampa de la unicidad), analiza el fenómeno del sesgo de unicidad en el diseño de los proyectos TI, para lo cual analizó una cantidad relevante de proyectos.

Cuando los equipos de proyecto proclaman que su iniciativa no se parece a ninguna otra, en realidad están cavando su propia tumba presupuestaria. Esa autopercepción no es inocua: por cada punto adicional que alguien se declara “único”, el presupuesto se mueve (aumenta) cinco puntos porcentuales; y los proyectos que obtuvieron la nota máxima acabaron con un sobrecosto promedio del 45 %. Lo más irónico, es que ninguno de los 59 declarados como proyectos únicos resultó, en los hechos, verdaderamente único: siempre existían precedentes internos o sectoriales que podrían haber servido de guía  .

Estos datos deberían encender todas las alarmas en la administración pública. Si alguna plataforma de ventanilla única, licitación electrónica o registro ciudadano se autodefine como irrepetible, conviene asumir de entrada que el costo real podría inflarse entre un 25% y un 45%.

¿De qué tamaño es el problema?

Algunas de las principales conclusiones del estudio de Flyvberg y sus colegas son:

  • 1.300 proyectos TI analizados en 34 organizaciones.  
  • 28% de los responsables calificó su iniciativa con ≥ 7/10 en “unicidad percibida”, la escala de unicidad va de 1 a 10.  
  • Por cada punto adicional de mi proyecto «es único”, el sobrecosto sube +5 puntos porcentuales.  
  • Los proyectos con 10/10 en unicidad cerraron, en promedio, con +45% de desviación presupuestaria.  
  • 0 de los 59 proyectos catalogados como totlamente únicos (10 puntos de unicidad), resultó realmente ser único: siempre había precedentes internos o sectoriales.  

Medidas de mitigación

Pero Flyvberg y sus colegas no solo plantean un diagnóstico, propone algunas medidas de mitigación, entre las que desatacan:

  • Pronóstico por clase de referencia (Reference Class Forecasting): Antes de fijar presupuesto y plazo, se identifica una “clase” de proyectos comparables (por ejemplo, otras ventanillas únicas estatales) y se extraen sus cifras reales de costo y duración. Esa base empírica se usa como punto de partida, corrigiendo la tendencia natural a subestimar riesgos internos. La literatura muestra que esta simple disciplina puede mejorar la precisión de las estimaciones en torno al 25 %.  
  • Pronóstico basado en similitudes (Similarity-Based Forecasting): El proyecto se descompone en módulos (autenticación, gestión de flujos, analítica) y, para cada uno, se buscan “gemelos” ya implantados en otras instituciones. Con ese espejo modular se afinan costos, secuencia de hitos y complejidades técnicas, reduciendo la varianza de plazos hasta en un 30 %.  
  • Premortem: Antes de comenzar, el equipo se sitúa mentalmente en un escenario donde el proyecto fracasó y responde: “¿qué salió mal?”. Este ejercicio de retrospectiva anticipada obliga a explicitar supuestos ocultos y suele destapar una quincena de riesgos adicionales que no emergen en las revisiones tradicionales.  
  • Auditoría de ruido (Noise Audit): Se solicitan estimaciones independientes (costos, plazo) a distintos evaluadores y se mide la dispersión. Cuando las cifras varían demasiado, no se promedian: se debate la causa de la divergencia hasta converger en una hipótesis única y consistente, lo que reduce el “ruido” de juicio en torno al 20%

A las medidas propuestas por Flyvberg y sus colegas, agregaría de mi cosecha: hacer estimaciones (costos y esfuerzo) por diferentes métodos, si en ambos casos se llega a resultados similares, significa que ese es el número.

Mi gran conclusión es:

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Fuente: Alejandro Barros (La trampa de la unicidad: tu proyecto NO es tan especial).