Adiós Scope Creep: Proyectos Bajo Control

Scope Creep_Proyectos Bajo Control

El scope creep se presenta en todo tipo de proyectos, inherente a su naturaleza que fomenta el cambio. Se define como cualquier incremento o alteración realizada al alcance del proyecto sin los ajustes correspondientes en tiempo, costes y recursos. Es crucial diferenciarlo de un cambio bien gestionado: si una modificación se registra y se procesa adecuadamente siguiendo el sistema de gestión de cambios establecido, no se considera scope creep.

En la economía globalizada actual, caracterizada por la volatilidad y la incertidumbre, las organizaciones y sus proyectos deben adaptarse para sobrevivir. No existe un método infalible para erradicar por completo el scope creep. Sin embargo, las estrategias presentadas en este trabajo de investigación ofrecen herramientas valiosas para comprender su origen y naturaleza, permitiendo así minimizar su incidencia y reducir su impacto cuando se presenta.

Las acciones para proteger el alcance del proyecto arrancan con el Acta de Constitución del Proyecto. Este documento es fundamental para que tanto los interesados como el equipo tengan una visión clara de lo que está dentro y fuera del alcance. Cualquier modificación del alcance debe ser verificada en compatibilidad con lo definido en el acta. Si el cambio es muy grande, se puede sugerir su implementación en un proyecto futuro; si es viable, se realizarán los ajustes necesarios para incluirlo.

 

Estrategias de Planificación para Prevenir el Scope Creep

La Importancia de una Comunicación Efectiva

La comunicación es un pilar fundamental en la gestión de proyectos, vital para el éxito y para prevenir el scope creep. Orlando, D. enfatiza que en las etapas tempranas de un proyecto, el alcance puede expandirse o corromperse fácilmente debido a cambios en las necesidades de los clientes, fallos en la comunicación, suposiciones incorrectas y adiciones sucesivas al diseño. Si la comunicación es deficiente, los cambios pueden surgir de manera inesperada para el equipo, poniendo en riesgo el proyecto.

Moura, H. subraya la importancia de canalizar toda comunicación que no sea esencial para una acción a través del project manager, previniendo así el scope creep derivado de la confusión en los requisitos por falta de una comunicación clara. La comunicación sin regulaciones entre los stakeholders y el equipo puede llevar a interrupciones, la adición de funcionalidades no solicitadas o la implementación de características por parte del equipo basándose en suposiciones.

Rajkumar, S. compara la comunicación de un proyecto con la sangre de un ser vivo, la fuente de vida del proyecto. Sin el intercambio de información, el proyecto no podría existir. Por ello, es crucial definir un plan de gestión de comunicaciones para evitar el scope creep causado por fallos comunicativos.

El PMBOK, en su sexta edición, divide la gestión de las comunicaciones en dos partes:

  • desarrollar una estrategia para una comunicación eficaz con los stakeholders
  • llevar a cabo las actividades necesarias para implementar dicha estrategia

La comunicación con los stakeholders es esencial para definir objetivos, requisitos y criterios de aceptación. Ya en su séptima edición, el PMBOK sugiere intercalar la planificación de la comunicación con la identificación y el análisis de los stakeholders, al ser la comunicación el aspecto más importante para interactuar con ellos. No te pierdar artículos como Involucramiento de Stakeholders en Proyectos: Claves para el Éxito y la Ética en el que profundizamos en el tema; o  El rol de la IA en la gestión de los stakeholders, en el que analizamos el papel de la IA como herramienta para esta gestión.

La ausencia de un plan adecuado de gestión de comunicaciones puede mermar las relaciones y tener un impacto muy negativo en el desarrollo del proyecto:

Mala comunicación en el equipo de trabajo
Mala comunicación con los stakeholders
• Falta claridad en la meta del proyecto
• Conflictos entre miembros del equipo
• Reducción de la productividad
• Duplicación en el trabajo a realizarse
• Perder fechas de entregas
• Falta de compromiso con el proyecto
• Falta de apoyo al proyecto
• Falta de claridad en las expectativas del proyecto
• Aumento del alcance del trabajo
• Conflictos entre los interesados y el equipo de trabajo
• Oposición a la realización del proyecto

Una comunicación clara desde el inicio garantiza que el equipo sea consciente de lo solicitado y los stakeholders tengan claro el entregable acordado.

Un plan de gestión de comunicaciones se considera exitoso si:

  1. Comunica claras expectativas de rendimiento para el equipo del proyecto.
  2. Provee de retroalimentación periódica a los stakeholders.
  3. Asegura el óptimo desarrollo del proyecto eliminando barreras y obstáculos mediante una adecuada transmisión de la comunicación.

Una planificación adecuada del modelo de gestión de comunicaciones permite, en las etapas iniciales, eliminar cualquier ambigüedad sobre los objetivos del proyecto; minimizando los riesgos de scope creep al informar, a través de los canales apropiados, de los requisitos acordados. Cualquier cambio puede identificarse rápidamente con la pronta comunicación de estos.

 

Desarrollo de las Líneas Base de Cronograma y Coste

Una vez definidos los requisitos, firmada el acta de constitución y dada la «luz verde», es esencial desarrollar los planes de gestión del proyecto de manera holística e integrada. No deben abordarse de forma aislada debido a la triple restricción (alcance, tiempo y coste) y la interrelación intrínseca de cada dominio y área de conocimiento. El alcance debe definirse considerando especialmente el cronograma y el presupuesto; esto nos provoca un gran impacto a la hora de prevenir el scope creep. Para ello, se recomienda:

  1. Limitar las líneas de tiempo: Encaminar el desarrollo de las actividades desde el inicio, haciéndolas más manejables en intervalos moderados.
  2. Identificar lo que está fuera de los límites de la planificación: Es crucial que el sponsor y los interesados clave entiendan desde el principio qué actividades y gastos no forman parte del alcance y presupuesto para evitar malentendidos y retrabajos.
  3. Construir modelos de contingencia: Mitiga el riesgo de scope creep y otras amenazas, destinando reservas en la línea base de costes para limitar impactos negativos.

Además, Jones, C. sugiere trabajar de inmediato en la definición de las estimaciones de costes y las reservas de contingencia (línea base de costes), y en el itinerario y diagrama de red de actividades con su camino crítico (línea base del cronograma).

La consolidación de las líneas base de coste y cronograma se facilita tras la creación de la línea base del alcance, que incluye el enunciado del alcance, la estructura de desglose de trabajo (EDT) y su glosario. A partir de los paquetes de trabajo desglosados, es más sencillo elaborar las estimaciones y agendar las actividades.

Línea base del cronograma

El cronograma es el resultado del proceso de desarrollo del cronograma. A él se llega tras la planificación de la gestión del cronograma, definición, secuencia y estimación de la duración de las actividades. Como la estimación de la duración de las distintas actividades puede ser compleja incluso para un experto. Scott, W. J. recomienda responder:

  • ¿Cuántas horas tomará terminar la actividad sin inconvenientes?
  • ¿Cuánto tiempo llevará con algunos problemas?
  • ¿Cuántas horas tomará si todo sale mal?

El PMBOK establece que para aproximar la exactitud de las estimaciones es necesario considerar la incertidumbre y el riesgo. El riesgo puede incorporarse usando el método de tres valores:

  1. Más probable (tM): Estimación realista con recursos y contratiempos aceptables.
  2. Optimista (tO): En las mejores condiciones, sin dilaciones y con máxima productividad.
  3. Pesimista (tP): Tomando en cuenta la incidencia de varios riesgos que retrasen la actividad.

La duración esperada (tE) de una actividad se obtiene con la fórmula: (tO+tM+tP)/3

Este método reduce la incertidumbre.

El método del camino crítico

Una vez ordenadas las dependencias y estimadas las duraciones, se utiliza el método del camino crítico para consolidar la línea base del cronograma. Scott, W. J. indica que la ruta crítica permite saber dónde estamos en el proyecto, dónde deberíamos estar y cómo se verá al final, siendo el camino más largo de la secuencia de tareas que no puede retrasarse sin afectar el proyecto.

El Camino de Baldosas Amarillas (la Ruta Crítica) es una herramienta poderosa para desarrollar y controlar el cronograma de un proyecto.

Es útil para:

  • Desarrollar el plan de gestión de recursos.
  • Identificar fechas tope para iniciar o terminar actividades sin retrasos.
  • Determinar la holgura existente, proveyendo flexibilidad.
  • Definir la línea base del cronograma para comparar el avance en tiempo real.
  • Permitir un control constante del estado del cronograma.

El mapa de la ruta crítica incluye el diagrama de red, estimaciones de duración, fechas de inicio y finalización temprana (ES, EF) y tardía (LS, LF), y la holgura. Las actividades sin holgura son críticas y no pueden retrasarse.

Scope Creep_PM

Jones, C. señala que las estimaciones y fechas deben ser realizadas por un experto, ya que el desconocimiento puede llevar a estimaciones inexactas y a la corrupción del alcance. El camino crítico y la línea base del cronograma proporcionan una visión global para vigilar aspectos negativos y relacionar la importancia del alcance y el tiempo, facilitando la toma de decisiones correctivas.

Línea base de costes

Paralelamente a la definición de las líneas base de alcance y cronograma, se desarrolla la línea base de costes. El PMBOK establece que la gestión de costes del proyecto comprende cuatro procesos: planificar la gestión de costes, estimarlos, determinar el presupuesto y controlar los costes.

Las estimaciones inexactas son una causa común de aumentos de costes y cronograma.

Los activos financieros preaprobados en el acta de constitución son la base. El PMBOK indica que deben desglosarse según las estimaciones de recursos necesarios para cada actividad, generando una línea base de costes que formará parte del presupuesto.

Esta línea base, establecida para la duración total del proyecto, permite balancear los fondos en períodos específicos. Se recomienda incluir todos los recursos asignados a cada actividad: personal, materiales, equipamientos, servicios e instalaciones. Es vital considerar riesgos y factores externos como la inflación y contingencias.

Las estimaciones de costes deben contrastar los datos del alcance y el cronograma para minimizar riesgos de inexactitud y prevenir el scope creep. Con un monto fijo por actividad, se pensará dos veces antes de invertir recursos en actividades fuera del alcance. Además, permite la redistribución de fondos en tiempo real ante amenazas.

Las organizaciones deben basar sus estimaciones en datos de proyectos anteriores, experiencias personales y conocimiento específico de la industria.

estimacion_costes_meyer_PM

Meyer, W. nos propone un proceso de estimación:

Este proceso desglosa la actividad, considerando todos los aspectos necesarios y sumándolos para obtener una cantidad monetaria aproximada. La inclusión de factores internos, externos, atributos y asunciones permite una estimación integradora. Sumadas las estimaciones de cada actividad, y añadiendo la reserva de contingencias, se consolida la línea base de costos.

En paralelo, Shrivastava, N. define la reserva de contingencias como una cantidad monetaria apartada para responder a riesgos conocidos con una respuesta planificada. Puede ser una cantidad fija o un porcentaje de los costes totales, o basada en datos históricos. La suma de las estimaciones de cada paquete de trabajo y la reserva de contingencias consolidan la línea base de costes, permitiendo controlar el proyecto y constituyendo parte del presupuesto final.

Una vez obtenidas las líneas base de alcance, costo y cronograma, es más sencilla la labor de controlar el proyecto y detectar amenazas. Si se observan retrasos o incrementos de costes, podría identificarse si se está realizando alguna actividad fuera del alcance definido, permitiendo tomar acciones para reconducir el proyecto. El scope creep puede presentarse en cualquier momento, pero las líneas base facilitan su control. Si se desarrollan junto con interesados y equipo, la probabilidad de que ocurra es menor, ya que todos comprenden la estrecha relación entre los tres componentes.

 

Implementación de un Sistema de Gestión de Cambios

Millhollan, C. en us artículo Scope change control afirma que el cambio del alcance es inevitable y natural, y que la clave no es detenerlo, sino gestionarlo adecuadamente.

Un cambio bien gestionado se integra en el proyecto, mientras que el cambio no detectado ni gestionado es lo que causa el scope creep.

La falta de un sistema de gestión de cambios abre la puerta a una avalancha de cambios que vician el alcance. En marcos predictivos, los requisitos son fijos y su modificación constante sin gestión causa scope creep. Por otro lado, en los ágiles, el cambio es constante y se gestiona en iteraciones, congelando requisitos para cada ciclo. En ambos enfoques, el cambio es ineludible, por lo que un sistema sólido de gestión de cambios es necesario para evitar el fracaso por scope creep.

El PMBOK reconoce la importancia de gestionar cambios al incluir el control integrado de cambios como un proceso clave en la gestión de la integración del proyecto. Su objetivo es revisar, aprobar y gestionar solicitudes de cambio sobre entregables y otros elementos. Este control debe partir de un sistema que preserve los intereses y la visión global del proyecto, y debe realizarse desde el inicio hasta el final, ya que los cambios pueden surgir en cualquier fase.

Wanner, M. F. define el sistema de gestión de cambios como la aplicación sistemática de conocimiento, herramientas y recursos para lograr las estrategias de negocio, permitiendo controlar, adaptar o aceptar el cambio según la necesidad del proyecto. Mientras, el PMBOK sugiere los siguientes elementos para un sistema de gestión de cambios adecuado:

  • Registrar los cambios por escrito en solicitudes formales.
  • Constituir un comité de control de cambios (CCB) para revisar, aprobar, aplazar o denegar solicitudes.
  • Establecer una jerarquía de respuesta a los cambios: el gestor o sponsor para cambios menores, y el CCB para cambios de mayor impacto.
  • Enfocar cada solicitud hacia los objetivos y factores ambientales de la organización.
  • Realizar análisis de alternativas y costo-beneficio.
  • Controlar y monitorear el cambio implementado.

Existen diversas metodologías como la de ocho pasos de John Kotter, el modelo Kübler-Ross o el sistema integrado de cambios del PMI. El gestor debe elegir el modelo que mejor se adapte a la estrategia de negocio de la organización.

El PMI en Managing Change in Organizations: a Practice Guide señala que la gestión de cambios es un acto de equilibrio entre límites y control, y fluidez y adaptación. Es un proceso iterativo y continuo, y su implementación en proyectos con alcance y cronograma definidos es desafiante. Al inicio, es necesario definir objetivos alineados con la estrategia de negocio para analizar la viabilidad de los cambios.

Además, indica que los cambios deben ser razonables, medibles y sustentables. La razón de ser de un plan de gestión de cambios es describir cómo autorizar e incorporar los cambios solicitados que se acoplan a los objetivos del proyecto. Nelson, K. establece que una gestión eficaz de cambios fomenta la participación de líderes, garantiza que el personal entienda cómo el cambio afectará su trabajo y asegura que tengan las habilidades para el nuevo trabajo.

Para prevenir el scope creep, es fundamental un plan y sistema de gestión de cambios capaz de filtrar solicitudes que no sean conformes al alcance o a la estrategia corporativa, y de aceptar aquellas que son sustentables y compatibles. Un modelo de gestión y control integrado de cambios debe seguir una estructura:gestion_cambio_alcalce_Project_ManagementInternamente, los cambios provienen del equipo y de los stakeholders. Es crucial comunicar la visión del proyecto para que toda solicitud de cambio sea compatible con los límites definidos. Millhollan, C. advierte que un exceso de burocracia puede incentivar a los stakeholders a omitir el proceso, por lo que recomienda un proceso de fácil comprensión y aplicación.

La mayoría de los sistemas proponen un Comité de Control de Cambios (CCB). El PMI lo define como un grupo formalmente constituido responsable de revisar, evaluar, aprobar, aplazar o rechazar cambios, y de registrar y comunicar estas decisiones, garantizando imparcialidad mediante votación. El PMBOK menciona que la conformación del CCB debe estipularse en el plan de control de cambios. Un sistema de gestión de cambios adecuado permite al gestor de proyectos, en colaboración con el CCB y el solicitante, guiar las solicitudes de cambio. Además, Klein, T. recomienda documentar el riesgo, costes, requisitos e impacto del cambio sobre la entrega final.

El project manager y el comité deben evaluar el impacto, buscar alternativas y deliberar. Si se aprueba, se deben realizar los ajustes necesarios en el plan y las líneas base para crear congruencia.

Esto ayuda a prevenir el scope creep al registrar y analizar todas las solicitudes de cambio, controlando y monitoreando cualquier alteración en el proyecto. La clave es el trabajo en equipo, ya que el sponsor o director no pueden controlar todas las fuentes de scope creep por sí solos.

 

Conclusiones

Como hemos visto, el «scope creep» es ese invitado no deseado que se cuela en los proyectos, haciendo que el alcance se descontrole. Si bien es casi inevitable que surjan cambios, ¡sí que puedes mantenerlo a raya!

La clave está en la planificación estratégica. Tu Acta de Constitución del Proyecto es el mapa que define los límites desde el inicio; sin ella, es como navegar sin brújula. Pero no basta con tenerla, la comunicación efectiva es tu mejor aliada para que todos estén en la misma sintonía.

Además, establecer líneas base sólidas para el cronograma y el coste te da el pulso del proyecto. Son tus alarmas tempranas para detectar desviaciones antes de que se conviertan en un dolor de cabeza.

Y si los cambios son inevitables, ¡que sean por el camino correcto! Un sistema de gestión de cambios formal te asegura que solo las modificaciones aprobadas se integren al proyecto, manteniendo la integridad del alcance. Recuerda, el trabajo en equipo es fundamental desde el minuto cero para que el alcance no se te escape de las manos.

¿Y si el Scope Creep ya está aquí?, En nuestro artículo Cuando el ‘Scope Creep’ Ataca: Retoma el Control, no te pierdas las estrategias específicas para combatirlo cuando ya se ha manifestado en tu proyecto. Te daremos las herramientas para retomar el control.

 

 

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